Refit de yates
Desde una puesta a punto estética hasta una reconstrucción completa, con astilleros que responden de su trabajo y un presupuesto que se sostiene.
Un refit se tuerce siempre de las tres mismas maneras: un alcance que nunca se puso por escrito, un astillero elegido por precio y nadie en la obra mientras se hace el trabajo.
Lo que cubre el servicio
El proyecto escrito, presupuestado, supervisado y entregado
Alcance escrito antes de pedir presupuesto
Qué se hace, qué no y qué podría añadirse más adelante. Un presupuesto contra un alcance vago es un presupuesto que va a crecer.
Elección del astillero
Astilleros que han hecho este tipo de obra en este tipo de barco, con referencias a las que puede llamar. El presupuesto más barato casi nunca es el refit más barato.
Presupuestos comparables
El mismo alcance escrito enviado a varios astilleros, y una comparación que pone las mismas partidas una al lado de otra en lugar de tres documentos distintos.
Contrato y calendario de pagos
Hitos, penalizaciones, garantía y pagos ligados a la obra realmente ejecutada y no a fechas de un calendario.
Supervisión de obra
Visitas durante los trabajos, en los hitos que cuentan. Lo que queda detrás de un panel se ve una sola vez, y se fotografía mientras se ve.
Entrega y garantía
Lista de repasos, prueba de mar, recepción final y reclamaciones de garantía seguidas hasta cerrarlas.
Cómo se desarrolla
De la primera revisión a la recepción final
Revisión e intenciones
El barco mirado frente a lo que de verdad quiere hacer con él. Algunos refits valen la pena, otros son un barco nuevo disfrazado, y hay que decírselo.
Alcance y horquilla de presupuesto
Un alcance escrito y una horquilla realista, con imprevistos incluidos. Un presupuesto de refit sin partida de imprevistos es un presupuesto que se va a superar.
Presupuestos
Tres astilleros cuando es posible, sobre un alcance idéntico, comparados partida a partida y no por el total.
Contrato
Calendario, hitos, condiciones de pago y garantía, firmados antes de que el barco se mueva.
Obra
Visitas a la obra, informes de avance con fotografías, y todo cambio valorado y aprobado antes de ejecutarlo.
Entrega
Lista de repasos, prueba de mar, recepción y la garantía seguida después.
Lo que cuesta
Lo paga usted, y nadie más
- Supervisión
- Unos honorarios fijos por el proyecto, según el alcance y la duración de la obra. En una reconstrucción integral, un porcentaje del presupuesto de obra, pactado de antemano.
- Astillero y proveedores
- Le facturan directamente a usted. No cobro comisión de un astillero: si lo hiciera, la recomendación no valdría nada.
- Desplazamientos
- A precio de coste, y solo cuando la fase de la obra justifica una visita.
La supervisión debe costar menos que los errores que evita. Si deja de hacerlo, hay que dejarla.
Lo que no está incluido
Lo que hacen otros
- La obra en sí. No soy un astillero y no tengo operarios en plantilla.
- Los estudios de arquitectura naval e ingeniería, encargados a un arquitecto o a un diseñador cuando el proyecto los necesita.
- La garantía sobre la obra, que la da el astillero y que yo hago valer en su nombre.
- Las aprobaciones de clasificación y de bandera, que conceden la sociedad de clasificación y la administración de bandera.
- El diseño de interiores, salvo que se incorpore un interiorista, en cuyo caso coordinarse con él forma parte del alcance.
Por qué a través de Rayan
Dos razones por las que un refit sale mejor con una audiencia mirando

Cientos de barcos vistos antes y después
Filmar yates significa ver refits que se pagaron solos y refits que nunca debieron empezar. Es una manera bastante fiable de saber en qué merece la pena gastar.
Un astillero sabe que la obra puede mostrarse
Una obra hecha en un barco que puede aparecer delante de dos millones de personas suele acabarse bien. No es una amenaza: es un incentivo que existe aquí y en ningún otro sitio.
- 2 millonesSeguidores
- +1000 millonesVisualizaciones
- Cientos de yates visitados y presentados en vídeo.
- Una clientela internacional, en francés y en inglés.
- Decenas de millones de euros en operaciones cerradas.
Preguntas frecuentes
Lo que se pregunta antes de un refit
A veces. En un casco bien construido y con una buena distribución, un refit cuesta menos que el barco equivalente diez años más nuevo. En un barco descuidado no, y eso hay que oírlo antes de los presupuestos, no después.
Una puesta a punto estética, unas semanas. Interior, sistemas y pintura, de tres a seis meses. Una reconstrucción integral, un año o más, y un solo invierno nunca es suficiente.
Entre un diez y un quince por ciento de imprevistos, y más si el barco es antiguo o si hay obra estructural. Lo que se encuentra al quitar los paneles no aparece en ningún presupuesto.
Sí. Si ya confía en un astillero, el alcance escrito y la supervisión valen lo mismo, y a veces más.
No. Nunca. Es la única condición bajo la que una recomendación significa algo.
Si quiere. Documenta la obra, ayuda en la reventa y le da al astillero una buena razón para ser meticuloso. Hay armadores que prefieren discreción, lo cual está igual de bien.
¿Tiene un refit en mente?
Dígame el barco y qué quiere cambiar. Recibe una opinión sobre si merece la pena hacerlo, antes de contactar con un solo astillero.