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¿Necesita mi yate privado un Libro registro de basuras?

Compruebe si su yate privado necesita un Libro registro de basuras, qué cambió con el umbral de 100 GT y cómo registrar las entregas de residuos y conservar los recibos.

GestiónPublicado el 31 de octubre de 20269 min de lectura

Empiece por el arqueo, no por la eslora

Consulte el certificado de arqueo del yate antes de comprar otra carpeta de documentación reglamentaria. El arqueo bruto mide el volumen de los espacios cerrados mediante un cálculo establecido; no es el desplazamiento, la capacidad de carga ni el peso del yate en el elevador. Una descripción como «yate de 95 toneladas» en una ficha de venta no resuelve la cuestión.

En la práctica, conviene comprobar lo siguiente:

  • 100 GT o más: evalúe la obligación de llevar el Libro registro de basuras antes de zarpar, incluida cualquier aplicación a viajes nacionales que exija el pabellón.
  • Menos de 100 GT: compruebe si el yate está certificado para llevar a 15 personas o más y realiza viajes internacionales.
  • Uso exclusivamente privado: no dé por hecho que esto elimina la obligación. El Anexo V se aplica tanto a las embarcaciones de recreo como a los buques comerciales.

La norma habla de personas, no solo de huéspedes de pago. Facilite a la administración del pabellón el certificado real y el número total de personas autorizado, en lugar de preguntar si un «yate para 12 huéspedes» está sujeto a la obligación.

Hay una diferencia importante para los propietarios estadounidenses. El boletín de la Guardia Costera de Estados Unidos se refiere a los buques de 100 GT o más que realizan viajes a puertos de otro Estado parte del Anexo V, y a los buques certificados para llevar a 15 personas o más que efectúan esos mismos viajes. Las directrices del Reino Unido aplican la obligación a partir de 100 GT sin exigir, para esa categoría de arqueo, que se realicen viajes internacionales. Por tanto, un itinerario exclusivamente nacional requiere una respuesta específica según el pabellón, no una exención general.

Confirme la aplicación de la norma con un asesor marítimo cualificado, teniendo en cuenta su yate, su pabellón y su itinerario.

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Los rótulos, el plan y el libro cumplen funciones distintas

Los rótulos sobre descarga de basuras explican las normas. El Plan de gestión de basuras explica cómo se gestionan los residuos en ese yate concreto. El Libro registro de basuras deja constancia de lo que realmente se ha hecho. Disponer de uno no sustituye a ninguno de los otros.

El Anexo V exige los rótulos a partir de 12 metros de eslora total. El plan de gestión se exige a partir de 100 GT o cuando la embarcación está certificada para llevar a 15 personas o más. Por tanto, un yate que no alcance el umbral que obliga a llevar el libro puede necesitar rótulos y, posiblemente, un plan de gestión.

El plan debe corresponderse con la realidad de su embarcación. Debe identificar a la persona responsable y describir los procedimientos para reducir, recoger, almacenar, tratar y eliminar los residuos. Estos procedimientos deben reflejar los equipos y el espacio de almacenamiento disponibles a bordo.

Entre los detalles útiles que conviene incluir en este documento de trabajo figuran:

  • En qué pañol se guardan los plásticos y envases separados.
  • Dónde se almacenan los restos de alimentos entre las recogidas en tierra.
  • Cómo se contiene el aceite de cocina usado para evitar fugas.
  • Quién organiza la recogida antes de una estancia prolongada al fondeo.
  • Quién entrega el recibo de recogida al capitán.

Un plan copiado que describe un incinerador inexistente a bordo es algo más que documentación mal preparada. Lleva a la tripulación a buscar un procedimiento que no puede seguir. Antes de dar por buena la documentación, recorra el trayecto desde el cubo de la cocina hasta el punto de recogida en tierra con la persona que realmente transporta las bolsas.

Registre la eliminación, no cada visita al cubo de la cocina

El libro recoge las operaciones de eliminación: entrega de basuras en tierra, transferencia a otro buque, descargas permitidas en el mar y operaciones de incineración finalizadas. También deben anotarse las pérdidas accidentales o excepcionales. No está pensado para registrar cada vaso de café que se deposita en un cubo a bordo.

Para una entrega habitual en tierra, anote:

  • La fecha y la hora.
  • El puerto, la instalación o el buque receptor.
  • Las categorías de basuras entregadas.
  • El volumen estimado de cada categoría, en metros cúbicos.
  • La firma del oficial responsable.

Haga las anotaciones sin demora. El oficial responsable firma cada anotación y el capitán firma cada página completada. Son controles distintos: la firma del capitán al pie de la página no sustituye las firmas que falten en las operaciones anotadas.

Solicite un recibo de recepción que identifique el yate, la fecha, las categorías de residuos y la cantidad, y archívelo junto con la anotación correspondiente. Mantenga el libro y los recibos de recepción fácilmente accesibles a bordo y consérvelos durante al menos dos años desde la última anotación.

Al estimar las cantidades, la coherencia importa más que una precisión aparente. Etiquete los recipientes de almacenamiento con su capacidad y acuerde cómo estimará la tripulación las cargas parciales. El Anexo V utiliza volúmenes estimados; el tratamiento y la compactación pueden modificarlos, por lo que el método debe resultar comprensible de una guardia a otra.

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Un yate de 28 metros: ejemplo de una entrega

Pensemos, a modo de ejemplo, en un yate privado a motor de 28 metros y 145 GT, con cuatro tripulantes y ocho huéspedes, que navega desde Antibes hacia puertos italianos. Que lleve un total de 12 personas no elimina la obligación derivada del arqueo. Este yate debe tener resuelto todo lo relativo al Libro registro de basuras antes de salir de Francia.

Supongamos que la tripulación entrega los siguientes residuos separados en una instalación de recepción:

  • Plásticos: dos bolsas de 60 litros de capacidad nominal, cada una llena aproximadamente hasta tres cuartas partes, que suman 90 litros o 0,09 m³.
  • Restos de alimentos: un recipiente de 40 litros, aproximadamente a la mitad de su capacidad, que contiene 20 litros o 0,02 m³.
  • Desechos domésticos: un recipiente de 60 litros con vidrio y papel, aproximadamente a la mitad de su capacidad, que contiene 30 litros o 0,03 m³.
  • Aceite de cocina usado: un recipiente independiente de 5 litros, equivalente a 0,005 m³.

El total estimado es de 145 litros, o 0,145 m³, pero la anotación debe mantener el desglose por categorías, en lugar de resumirlo todo como «cuatro bolsas». Estas cantidades son un ejemplo, no una previsión de la producción diaria de residuos.

El tripulante que organice la entrega debe pedir el recibo en ese momento, no después de que el yate haya zarpado. Así, el capitán podrá cotejar la anotación con el recibo mientras los detalles siguen recientes.

No incluya los residuos peligrosos de taller en este sencillo ejemplo de residuos domésticos. Consulte con la instalación receptora cómo deben entregarse las baterías, los restos de pintura y los materiales contaminados antes de bajarlos por la pasarela. Incorpore esas instrucciones a los procedimientos de recogida del yate, en lugar de dejar que un marinero tenga que resolverlo junto a los contenedores.

El libro no autoriza a arrojar residuos al mar

La regla de partida es que está prohibido descargar basuras en el mar, salvo que una excepción específica lo permita. Los plásticos, el vidrio, el papel y el aceite de cocina de uso habitual no pueden arrojarse al mar por el mero hecho de que el yate haya superado una determinada distancia de la costa.

Los restos de alimentos tienen excepciones limitadas. Fuera de las zonas especiales y de las aguas árticas, los restos debidamente triturados pueden descargarse mientras el yate está en ruta, a un mínimo de tres millas náuticas de la tierra más próxima y tan lejos como sea posible. Los restos sin triturar requieren una distancia mínima de 12 millas náuticas en esas mismas condiciones.

Dentro de las zonas especiales, la excepción habitual para los restos de alimentos es más restrictiva: deben estar triturados, el yate debe estar en ruta y la descarga debe realizarse a un mínimo de 12 millas náuticas de la tierra más próxima, tan lejos como sea posible. Los residuos triturados deben poder pasar por una criba con aberturas no superiores a 25 milímetros. Pueden aplicarse requisitos adicionales.

No convierta esas distancias en una orden automática de descarga. Una buena instrucción permanente para la navegación costera es conservar los residuos para su entrega en tierra, salvo que el capitán haya comprobado todas las condiciones aplicables. Un triturador de cocina es un equipo, no una autorización.

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Corrija estos errores antes de la próxima salida

El primer error es confiar en una lista de comprobación anterior a 2024 que sitúa la obligación de llevar el libro en 400 GT. La reducción a 100 GT entró en vigor el 1 de mayo de 2024, por lo que esa lista no sirve para evaluar los requisitos de una salida en 2026.

El segundo es tratar una hoja de cálculo corriente como si fuera un libro electrónico aprobado. El registro electrónico es posible, pero las directrices del Reino Unido exigen un sistema aprobado que cumpla las directrices pertinentes de MARPOL. Un archivo compartido utilizado para el seguimiento interno no debe convertirse, sin más, en el original reglamentario.

El tercero es dejar la recopilación de recibos para el cierre mensual de cuentas. Incluya esa tarea en el procedimiento de entrega de residuos. Quien solicite la recogida debe saber quién recibe el documento y dónde se archiva.

Antes del próximo viaje del propietario, pida al capitán que complete esta secuencia:

  1. Contrastar el arqueo bruto certificado, el número de personas autorizado y los puertos previstos con los requisitos vigentes del pabellón.
  2. Confirmar que el libro de a bordo tiene el formato exigido o que el sistema electrónico cuenta con la aprobación necesaria.
  3. Revisar con la tripulación los espacios de almacenamiento y los procedimientos de recogida de residuos.
  4. Comprobar las anotaciones recientes junto con los recibos de recepción y las firmas de las páginas completadas.
  5. Establecer una comprobación durante el relevo para que un capitán sustituto pueda localizar los registros de inmediato.

Por último, no oculte una pérdida accidental dejando el libro en blanco. Las normas modificadas exigen datos como la hora, la posición, los residuos afectados, la cantidad estimada, el motivo y las precauciones adoptadas. Las embarcaciones más pequeñas que no llevan Libro registro de basuras también tienen obligaciones de anotación en el diario de navegación para las pérdidas que correspondan. Registre los hechos mientras aún sea posible reconstruirlos.

En resumen

  • El uso privado no exime a un yate del Anexo V; compruebe el arqueo certificado y el número de personas autorizado.
  • El antiguo umbral de 400 GT para llevar el libro pasó a ser de 100 GT el 1 de mayo de 2024; confirme cómo lo aplica su pabellón a los viajes nacionales e internacionales.
  • Registre las operaciones de eliminación sin demora, obtenga los recibos de recepción y complete las firmas exigidas.
  • Mantenga el libro y los recibos de recepción a bordo y consérvelos durante al menos dos años desde la última anotación.

Información general: las normas, los impuestos y los precios cambian y dependen de su situación. Consulte con un asesor cualificado antes de decidir.

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